Blanca Cecilia Ocampo Valencia
Premium memorialLovingly known as “Doña Blanquita”
4 December 1938 — 28 August 2019 · aged 80
Caficultora de Salento que crió una finca, una familia y una generación de recolectores
About Blanca
Doña Blanquita se levantaba a las cuatro de la mañana, antes que el gallo y que el sol, para tostar el primer café del día en una paila de barro, y aseguraba que el secreto de una buena taza era el mismo que el de una buena vida: paciencia, buena agua y no apurarse con lo que se está cocinando.
Nació en 1938 en una vereda de Salento, en las montañas del Quindío, hija de un arriero y de una cocinera, y fue a la escuela rural hasta cuarto de primaria, lo único que le ofrecieron y todo lo que pidió. A los diecinueve años se casó con Hernán Ocampo, y juntos compraron, a plazos y sin garantías, tres hectáreas de ladera que bautizaron La Esperanza. Con un machete, las manos y mucha terquedad sembraron los primeros cafetos, y durante cuarenta años cosecharon, despulparon, secaron y vendieron cada grano, afiliados a la Federación Nacional de Cafeteros.
En enero de 1999 el terremoto del Eje Cafetero derrumbó la casa de la finca. Doña Blanca durmió dos meses en una carpa dentro del cafetal y, en lugar de irse, reconstruyó con los vecinos, ladrillo por ladrillo, con la plata de la cosecha. A los sesenta años, con la casa nueva, se compró un Jeep Willys y aprendió a manejarlo sola para bajar a la plaza de Salento los sábados, con los costales de café atrás y los nietos montados encima, como manda la tradición del pueblo.
Contaba chistes colorados en la cocina, escuchaba boleros en una radio de pilas y ofrecía un tinto a cualquiera que pasara por el camino, sin preguntar nombre ni destino. Pagaba a sus recolectores por encima de la tarifa y se aseguraba de que sus hijos fueran a la escuela; muchos hoy son maestros, enfermeras e ingenieros. Era devota de la Virgen del Carmen.
Murió el 28 de agosto de 2019, a los ochenta años, en su finca, rodeada de sus hijos, con el olor del café recién tostado en la casa y el cafetal verde en la ventana. Don Hernán la había precedido en 2008. La sobreviven sus hijos Jorge Hernán y Claudia Patricia, siete nietos, su hermano Gustavo y todo un valle de gente que alguna vez tomó su tinto.
“Un buen café, como una buena vida, se hace con paciencia, buena agua y sin afán.”
- Faith
- Catholic
- Place of birth
- Salento, Quindío
- Resting place
- Cementerio de Salento, Quindío
- Passed away
- 28 August 2019, Salento
Misa de exequias
Friday, 30 August 2019 at 07:00 UTC
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Becas Blanca Ocampo para hijos de recolectores
Ayúdanos a financiar becas escolares para los hijos de las familias recolectoras de café de Salento, como ella siempre hizo.
$1,662.50 raised of $3,000
55%7 recent contributions
- TC
Tendai Chikowore gave $95 · 6y ago
- DB
Dr. Sadia Baig gave $47.50 · 6y ago
“With love, always.”
- AN
Anonymous gave $237.50 · 6y ago
- DB
Dr. Sadia Baig gave $142.50 · 7y ago
- FC
Fatima Cissé gave $190 · 7y ago
“In honour of a great man.”
Life journey
Educación básica primaria rural
Escuela rural de la vereda Boquía1944 – 1948 · Salento, Quindío
Caminaba dos horas cada día para llegar a la escuela.
Matrimonio con Hernán Ocampo
1957 – 2008 · Salento, Quindío
Cincuenta y un años de trabajo compartido, café y buen humor.
Caficultora, Finca La Esperanza
Finca La Esperanza1960 – 2019 · Salento, Quindío
Cultivó, cosechó y vendió café durante cinco décadas.
Cafetera afiliada
Federación Nacional de Cafeteros de Colombia1965 – 2019 · Salento, Quindío
Cuatro décadas como miembro activa de su comité local.
Reconstrucción de la finca tras el terremoto
1999 – 2000 · Salento, Quindío
Vivió dos meses en una carpa y reconstruyó la casa con sus vecinos.
Benefactora de la escuela rural
Escuela rural de la vereda1990 – 2015 · Salento, Quindío
Donó útiles y almuerzos a los hijos de los recolectores.
Reconocimiento a la mujer cafetera
Comité Departamental de Cafeteros del Quindío2011 · Armenia, Quindío
Por medio siglo de trabajo y de ejemplo en el paisaje cafetero.
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Family & connections
Blanca is survived by
- Jorge Hernán Ocampo· Son
- Claudia Patricia Ocampo· Daughter
- Gustavo Valencia· Brother
- 7 nietos· Grandchildren
Tributes & memories
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Maestra de la escuela rural
Cada febrero, Doña Blanca aparecía con una caja de cuadernos y lápices para los hijos de los recolectores. Nunca dejó que se supiera de dónde venían. Todos los niños sabían. Hoy muchos de ellos son profesionales. Ella siempre decía: “El café se cosecha una vez al año, pero la educación se cosecha toda la vida.”
- AM
Extensionista del Comité de Cafeteros del Quindío
Visité La Esperanza durante treinta años. Doña Blanca era la única caficultora que me hacía preguntas más difíciles que las mías. Seleccionaba el grano a mano, conocía cada árbol y probaba cada lote. Su café ganó concursos, pero ella decía que el mejor premio era un tinto compartido.
- NO
Nieta, Miami
Abuela me llevaba a la plaza en el Willys cada sábado, con los costales de café al lado y yo montada encima, gritando. Cuando me fui a estudiar a Miami me dijo: “Mija, vaya, pero lleve el sabor de la tierra.” Tengo una bolsita de su café en mi cocina. No la voy a abrir nunca.
- PZ
Párroco de Salento
Doña Blanca llegaba a misa de siete con el pelo húmedo y el tinto en un termo, y se sentaba siempre en la tercera banca. Rezaba con los ojos abiertos, mirando las flores del altar. Decía que a Dios se le reza mejor cuando se ve algo bonito. Tenía razón.
- DC
Recolector de café en La Esperanza
Trabajé veintidós años en su finca y nunca me pagó menos de lo justo, ni me gritó, ni dejó que mi familia pasara hambre en época de flojera. Su casa era la nuestra. Que Dios la tenga en su gloria y la ponga a probar el mejor café del cielo.
- LG
Vecina de la vereda durante cuarenta años
Cuando se cayó mi casa en el terremoto del 99, Doña Blanca fue la primera en llegar con una olla de arroz y una frazada. Durmió tres noches en mi cocina y nunca me dejó darle las gracias. Decía: “Los vecinos no se agradecen, se acompañan.” Hoy la acompaño yo.